miércoles, 1 de agosto de 2012


 Luis había estado en la fiesta de cumpleaños de18 de  su novia,  había comido, bebido, bailado y cantado hasta las tres de la mañana y no quiso ser  el último  en irse. Decidió irse en taxi a su casa, salió caminando un tanto tambaleante hasta la avenida donde se detuvo para esperar que viniera un taxi. En eso se detuvo un Audi, era Elisa la tía de la novia.
-          Para donde vas majo?
-          Voy a  L'Hospitalet.
-          Sube que te llevo yo voy a Castelldefels te dejo y luego cojo la   Pau Casals y estoy en seguida en mi casa.
Luis subió al Audi L8 color negro.
-          Oye tía esta es una nave intergaláctica.
-          Si ya lo creo, es de mi marido, yo tengo algo mas chico, pero como está de negocios en Portugal, lo cogí. No quieres conducirlo?.
-          Tengo unas cuantas cubatas encima, estoy que casi no coordino, por eso me vine sin el coche.
-          Hace cuanto que estáis juntos con mi sobrina?
-          Y vamos para los nueve meses
-          Cuantos años le llevas, tu pareces mucho mas grande
-          Tengo 23.

Se hizo silencio y en el estereo del coche sonaba Zaz cantando “les passants”
Elisa dijo:
-          Esta niña me da vueltas la vi. hace un par de años cantando en la calle en una salida del metro de París, escuchar esa voz es como que te pasen la lengua por la espalda, me estremece.
-          Luis se rió pensando en la imagen de una lengua pasando por la espalda de Elisa. Que viéndola bien no estaba nada mal, una minifalda que mostraba unas largas y torneadas piernas.

Miró el tablero del L8 y vio una luz titilante que  mostraba la falta de combustible y la indicación que le restaban 18 kilómetros  si seguían a 150 km/h.

-          Elisa que no tienes gasolina tía no creo que llegues a tu casa con lo que te queda. Hay una gasolinera antes de cruzar el puente para el Prat de Llobregat. Déjame en la  Gran Vía, que de ahí seguiré caminando.
-          Luis es muy tarde no se si estará abierta la gasolinera, por favor acompáñame.
-          Esta bien, iré contigo

No disminuyó la velocidad sino, al contrario,  la aumentó, y  entraron  a la gasolinera, Luis descendió
-          Llénalo le dijo Elisa al bajar,
Se alejó caminando para encender un cigarrillo en frente de las luces de un coche  estacionado que inflaba sus neumáticos.  la  silueta de su cuerpo se  dibujaban a  trasluz a medida que se alejaba mostrando un cuerpo de puta madre    y un culo redondeado y abultado.

Que buena que está la tía, pensó Luis, cuantos años puede tener, no mucho  más de 35, hace 6 que está casada y no tiene hijos.  Mirándola se dio cuenta que una erección comenzaba a tironearle el pantalón. Entró al coche y colocó sus manos en la entrepierna intentando esconder el bulto que crecía. Elisa abrió su puerta
-  Luis te toca, estoy muy cansada conduce tú.
Abrió la puerta rápido  intentando pasar desapercibido.
-          Oye no tan rápido que te pasa?
Le detuvo agarrándole del brazo, Luis instintivamente llevó sus manos hacia abajo y Elisa lo miró.
-          Eso es en mi honor? Ya lo creo el señorito  me vio prácticamente  desnuda por las luces de ese camión.
Luis subió al asiento del conductor totalmente ruborizado, le ardían las orejas, no le podía estar pasando eso con la tía de su novia.

Puso en marcha el coche.
-          Ahora en castigo por tu osadía tienes que llevarme a mi casa, conduce.
Luis estaba incomodo, a pesar de la vergüenza su erección seguía apretada al costado derecho de su pantalón, odiaba haberse puesto este pantalón de hilo.

Elisa se puso de costado y con el dorso de su mano izquierda recorrió la longitud de su polla.
-          Oye que suerte tiene mi sobrina, cabrón tú si calzas bien.
Se puso de costado y con el pulgar de su mano derecha recorrió toda la circunferencia de su capullo. Aflojó el cinturón, desabotonó el botón de arriba y deslizó el cierre de su bragueta. Con los dedos cambió la posición de la polla deslizándola hacia arriba hasta que apareció totalmente dura. Se inclinó y la tomó con los labios haciendo que su lengua se moviera alrededor.
- Bueno basta a ver si tenemos un accidente.
Se levantó el vestido y se quitó las bragas y comenzó lentamente a acariciarse con las piernas abiertas.
- Como me gusta la sensación del cuero en mi piel, lo decía mientras se inclinaba hacia delante para abrir sus nalgas de modo que su sexo calzara en el borde del asiento, y comenzó a mover la pelvis hacia adelante y atrás.
-          Ya sabía yo que esta noche no iba terminar bien, toma la siguiente salida y conduce una cuadra a la derecha.
Llegaron, ingresaron en el estacionamiento y antes de salir se arrojó sobre  Luis y comenzó a comerle la polla metiéndose hasta el fondo y teniéndole ahí hasta que la falta de aire le hizo retroceder. Luis intentó atraerla hacia él pero Elisa se escabulló descendiendo rápidamente del coche yendo hacía atrás de la casa hasta llegar al lado de la piscina. Se sentó en un  sillón abriendo las piernas y acariciándose el coño con los dedos humedecidos por su lengua. Ven aquí majo, ven y muéstrame lo que tienes. Le agarró de la cabeza besándolo para luego dirigirle con las manos hacia abajo. Los labios de su coño estaban entreabiertos y Luis terminó de separarlos con la lengua. La lamió de abajo para arriba sujetó las nalgas con ambas manos para elevar la pelvis y empezó a beber sus jugos que manaban copiosos.
-          Fóllame follame, métela hasta el fondo, si así dios que polla no te detengas cabrón no se te ocurra, si desgárrame, rómpeme toda, o dios no puedo creerlo o no o no.
Elisa se corrió empapando el sillón, Luis detuvo un poco los movimientos y   la dio vuelta de rodillas apoyando  su pecho  en el sillón y comenzó a moverse nuevamente de manera lenta, sacando hasta afuera del todo la polla para introducirla lentamente hasta el fondo, una vez que la tenía al fondo se movía lateralmente y en círculos, haciendo que los quejidos de la tía aumentaran nuevamente, sus quejidos eran como un gorgoteo, cada vez que el se retiraba ella aproximaba la pelvis para engullirlo con su coño moviéndose cada vez mas fuerte y hacia adelante
Luis humedeció su pulgar en los jugos que rebosaban y lentamente comenzó a jugar en el culo de Elisa primero tocándolo, luego girando el dedo hasta dilatar un poco su ano, cuando no hubo resistencia metió lentamente su falange logrando en ese momento que se corriera nuevamente gritando  de placer y contrayendo los músculos que rodean su vagina.. Sacó el pulgar y remplazó por dos dedos  moviendo de uno a otro lado, metió los dos dedos de la otra mano tirando suavemente para ensanchar su orificio y vencer el esfínter interno. Se humedeció los dedos  ensalivó el orificio y apoyó la punta de la polla, la tenía cogida de las caderas y fue empujando lentamente. De pronto estrechó el esfínter  y le dijo. No, no lo aguanto sácamelo sácamelo.
-          Elisa escúchame bien, no te muevas, relájate no te contraigas que te causará mas dolor, relájalo. Esperó unos instantes y luego empujó un poco más.
-          Luis me estás matando me tienes empalada no te muevas yo retrocederé lentamente, no te muevas.
Los dedos de Luis buscaron el coño empapado y comenzó a acariciarlo, el esfínter de Luisa se relajó y pudo introducir totalmente su polla, no se movió, dejo que ella se moviera, lo hizo primero con miedo a que le despierte más dolor que el que sentía pero luego comenzó moverse cada vez más rápido.
No podía entender, jamás había dejado que su marido le hiciera eso, y estaba con un niño desconocido con una polla inmensa que la estaba culeando y le gustaba, como le gustaba esa sensación nueva. De pronto comenzó nuevamente a gritar:
 En ese momento contrajo el esfínter generando una mayor compresión al roce de la polla de Luis.
Luis que me duele, niño por favor sácala.
Este aumentó la velocidad, un chorro largo y abundante brotó mientras los últimos espasmos de placer lo alcanzaban. Quedó apoyado en su espalda.
-          Por favor sácala que no puedo más.
Luis intentó retirarse y esto generó un grito de dolor por parte de Elisa.
-          No, no que me duele mucho
-          Quédate quieta y relájate, cuando se me baje saldrá sola.
Pero Luis se daba cuenta que no se le bajaba y al contrario no sólo tenía la polla dura sino que comenzaba a sentir dolor.
-          Bueno Elisa vamos a hacer fuerza, tu para adelante y yo para atrás, ya se que te va doler pero de esa manera nos separaremos. Uno dos tres…
Esta vez el grito de ambos les terminó de comunicar la realidad: estaban enganchados.
-          Oh no estamos abotonados como los perros sollozo Elisa, no puedo creer, y ahora que hacemos, que vergüenza. DIOS COMO ME DUELE.
-          Tengo una prima que es médica trabaja en el SEM quieres que la llame.
Entre los quejidos de dolor de ambos, tuvieron que moverse gateando, coordinando los movimientos, ambos lloraban de dolor hasta llegar al móvil de Luis que estaba como a diez pasos.
-          Nuria te habla Luis perdona la hora pero tengo una verdadera emergencia.
-          Ostias Luis llama al 112, que llegué de una guardia.
-          Escúchame Nuria tienes que venir tú, estoy abotonado por el culo por favor ayúdame que nos estamos muriendo de dolor.
-          Si esto es una broma el que  te vas a tomar por el culo serás tu.
-          Nuria por favor ninguna broma
-          Ja ja ja donde estais?
-          Te paso la dirección por SMS pero por favor ven pronto

Luego de 25 minutos de dolorosa espera, en que el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo entró Nuria.
-          Pero que os pasó, por dios, yo pensé que esto era un mito que se cuentan en las guardias. No os mováis. Tengo que colocarte una inyección en la vena que te dormirá un poco pero es la única manera de relajarte ¿vale?
Entre sollozos Elisa movió afirmativamente la cabeza. Nuria acercó unos cuantos almohadones para colocar debajo del cuerpo para que no cambiara la posición de ambos.  La inyectó y  Elisa inmediatamente se durmió.
-          Ahora viene lo peor Luis yo te ayudaré tirando de tus caderas pero tienes que pegar tu el tirón para afuera, esto es lo máximo que ella estará relajada, bueno tío a la cuenta de tres.
El tirón fue brusco generando un alarido por parte de Luis y un quejido de parte de Elisa que dormía profundamente.
Cuando Luis se miró la polla se desmayó, unos 4 centímetros desde la raíz tenía un diámetro inferior a tres centímetros y el resto era una morcilla inmensa y negrusca.
Despertó y vió a Nuria con un guante sujetando su polla y tirando suavemente, el tamaño estaba disminuyendo al igual que el dolor.
Bueno quédate con ella hasta que despierte, ella no tendrá mucho problema, tu ponte hielo y mañana ve a ver un urólogo.


miércoles, 25 de julio de 2012


Oh dios… me estaba corriendo, sentía el jugo que salía de mi vulva deslizarse por mis muslos mientras me follaba por detrás, tomaba con ambas manos de mis caderas y me metía a fondo su polla, yo sabía que no estaba bien, pero no le dí tiempo a mi conciencia,  la excitación primero, y luego el placer  nubló mi entendimiento y no quise pensar, igual era tarde y lo estaba disfrutando. Pau era el marido de mi hermana y esto que me estaba pasando ahora tenía 12 años de espera.

Cuando éramos adolescentes tonteábamos hasta que mi hermana quedó embarazada en una de las fiestas patronales del pueblo, que luego de beber como cosacos terminaron follando en un callejón, con  una tremenda puntería  un polvo (el primero para ella) un crío.
Desde entonces con Pau teníamos una relación muy distante, y yo sabía que mi hermana limitaba cualquier acercamiento y ellos hacía mucho que no tenían una buena relación. En las reuniones familiares nos sentábamos alejados y a gatas compartíamos  los saludos de rigor, él siempre cortés  y amable pero con mucha distancia.
Como todos los años nos reunimos para año nuevo en la casa de mis padres, a eso de las 11 de la noche la llamaron por una urgencia  a mi hermana que es ginecóloga, así que mi cuñado quedó sólo con el crío que ya estaba durmiendo con los otros niños. Y  lo de siempre,  cena, vino, fuegos artificiales para los niños, más vino, los viejos que luego de las uvas y el cava lloran por  los ausentes, así que me asomé a la terraza  escapando.

Oye cuñada, traje un tequila de 12 años de puta madre, quieres un trago?. La noche era fría pero nos asomamos a la terraza para ver los fuegos artificiales. Llevaba puesto un jersey muy delgado así que con el aire húmedo de la noche    mis pezones estaban intentando escaparse. Pau me miraba las tetas con los ojos vidriosos. Si dame uno trago a ver si entro en calor.
-          Oye que mis ojos están treinta centímetros por arriba, o estas hablando con mis tetas?.
-          Perdona cuñada pero recién caigo que tienes unos pechos estupendos… y yo que estoy con el super yo inhibido por el alcohol,  que puedo decirte cualquier cosa y soy inimputable.
-          Claro es la excusa idiota que dais vosotros los tíos, mira como te fue con mi hermana.
Y nos tomamos unos cuantos tragos de la botella, mordiendo los limones impregnados en sal, y comenzamos a entrar  en calor, primero fue un beso intercambiando por las bocas el jugo del agave azul, le introduje la mano por arriba del cinturón tomándole la polla con la mano, era enorme, no podía cerrar mi mano alrededor de su circunferencia, le pasé el pulgar por su corona y lo lo arrastré hasta mi antigua habitación que mi madre  había convertido en un cuarto de costura. Y ahí apoyada contra la Singer me subió la falda y con la mano, deslizó mis braguitas a un costado mientras colaba el índice dentro de mi coño, me sentó abrió mis piernas y lamió el borde de la braguita dejando insinuar mis labios y succionando suavemente, primero con los labios y luego con la lengua jugó con mi  clítoris haciendo que se me aflojaran las piernas. Le agarré de los cabellos al tiempo que mojaba con mis jugos su cara que hábilmente iba bebiendo. Luego me cogió de los tobillos y abrió mis piernas mientras su gruesa polla pugnaba por introducirse en mi vagina mojada, lubricada, pero que parecía ser una misión imposible, no me importaba, estaba cachonda como una gata y sus embates me producína una sensación de dolor y placer mientras empujaba dilatando mi sexo, dilatándome y pugnando por llegar a mi fondo; metía y sacaba la punta empujando y dilatando cada vez mas hasta dejarme repleta de su polla y pujando mientras las lágrimas se corrían por mis mejillas, sintiendo como mi útero se conmovía y contraía con dolor sin dejarme de dar placer. Me dio vuelta y de un solo movimiento la metió hasta el fondo sentí como aceleraba sus movimientos y sus embistes y me  corrí con él. Me arrodille y lamí todo su semen, su erección disminuía e intenté meterla en mi boca, era increíblemente gruesa, tenía la boca completamente abierta y con las dos manos sujetaba su tronco ya casi fláccido.
- Por dios Pau como hace mi hermana para follar contigo, es enorme.
- Sólo follamos muy de vez en cuando, y lo hace para darme el gusto, ella sólo siente dolor, hace seis meses que no tengo sexo, hasta las putas huyen cuando me ven.
- Ven aquí niño deja que me hago cargo de ese instrumento…


viernes, 20 de julio de 2012


Las relaciones casuales que uno suele hacer en un aeropuerto  se dan en las cafeterías o restaurantes. En la mayoría de ellas, por suerte, el personal habilitado no paga los disparatados precios que tiene pagar el pasajero común. Soy hombre de repetir hábitos y suelo sentarme  siempre en la misma mesa y así me atiende la misma encargada.

Ciertas mujeres sienten una particular atracción por los uniformes, sean militares, de pilotos civiles, bomberos, médicos etc. Y las hay coleccionistas,  Sofía era una de esas. No la veía regularmente ya que solía ir a la cafetería sólo cuando teníamos un retraso por mal tiempo o congestión aérea. Y la conversación surgía mas o menos así.
-          Hola comandante cuando me vas a llevar a volar
-          Cuando tenga mi propio avión te llevaré donde quieras
-          Donde yo quiera?
-          Por supuesto que tenga un aeropuerto
-          La mía tiene dos metros de pista
-          Esta balizada?
-          Por supuesto tengo juguetes de varios colores
Y así la conversación iba subiendo de tono,  luego de tres años era mas que nada un duelo verbal inocente.
-          Xavi eres casado?
-          Si estoy casado con tres crios, es mi segundo casamiento
-          Yo hace dos que estoy separada y no puedo sacarme de encima un rollo que me tiene muy mal, apenas ahorre un poco me mudo a otro piso,  que me dijo que el no se irá.
-          Tengo un piso que fue de mi madre que está abandonado, la quise vender y no encontré compradores, hay que hacerle unos cuantos arreglos, si quieres te lo alquilo, no te cobro los primeros nueve meses si te haces cargo de los arreglos, en realidad le hace falta pintura y alguna cosa de plomería.
Frunció la nariz pecosa con un mohín encantador.
-          Me lo dices en serio? Cuando vuelves?
-          Espero que mañana a las 6 de la tarde
-          Te estaré esperando, puedes mostrármelo?
-          Mira le voy a llamar a mi abogado que tiene las llaves, y le digo que vas a pasar a buscarlas.

Al día siguiente llegué con retraso de casi una hora y mientras salía  veo entre la multitud  a Sofía que me esperaba. Se colgó de mi cuello me disparó  dos besos y me mostró las llaves. Te estuve esperando para ir a ver el piso, puedes llevarme tengo el coche afuera.
Y ahí fuimos
-          Oye esto es muy grande
-          Ya lo sé lo tuvo alquilado muchos años y cuando se fueron dejaron todo un desastre.
-          Y estos muebles?
-          Algunos vienen con el piso y otros son míos, de cuando cambié muebles.
-          Tu abogado me hizo firmar el contrato, ya me puedo quedar?
-          Si mujer, pero creo que primero tienes que buscar tus cosas.
-          Tengo mis dos maletas en el coche, no quiero otra cosa. Me vendrás a visitar?
-          Si Sofía cuando pueda lo haré.
-          Quieres que te lleve a alguna parte?
-          No te preocupes gracias, cogeré un taxi. Deja que saque mi valija, la tengo en el asiento de atrás de tu coche.
Me despedía y cuando le fui a dar el segundo beso me clavó los labios en mi boca y su lengua buscó desesperadamente la mía, me apoyó contra la pared al tiempo que me bajaba el cierre y buscaba por arriba de los boxer mi polla que estaba respondiendo rápidamente a su estímulo. Volvimos a entrar mientras nos arrancábamos la ropa, me quitó la gorra y la chaqueta y se las puso me empujó arriba de una silla y se sentó a horcajadas jugando con el contacto de mi polla en su coño húmedo, moviéndose de adelante hacia atrás. Cogí sus pechos y hundí mi cara entre ellos, busqué los pezones y los succioné alternando uno y otro. Bajé las manos para tomarla de las nalgas al tiempo que se paraba de puntas buscando enhebrar con mi polla la entrada de su coño, cosa que ocurrió rápidamente. Gemía continuamente y se movía como loca, de pronto se paró y se dio vuelta cogió la polla consu mano y se la introdujo, acercó el culo a mi abdomen y comenzó a moverse en un movimiento oscilante hacia abajo y adelante. Yo le levanté la chaqueta y pasé la lengua por la espalda y fui ascendiendo hasta su cuello luego hasta llegar al lóbulo de su oreja la cual succioné y mordí suavemente. Se paró y me llevó hasta la mesa del comedor, se sentó y yo le puse la boca en el coño devorando sus jugos calientes y pasándole la lengua por el clítoris. Cogió mi cabeza empujando contra ella mientras movía la pelvis de manera circular buscando contacto con sus puntos de placer. Luego me tiró de los cabellos para levantarme mientras me besaba saboreando sus propios jugos, se acostó hacia atrás y puso sus piernas arriba de mis hombros. Verla con esa cara de perra en celo con mi chaqueta y mi gorra y entregada con las piernas abiertas me excitó mucho mas de lo que estaba. Me abalancé sobre ella penetrándola  y la follé casi con violencia, se retorcía gimiendo en un uuh constante, sentía  sus jugos calientes correr por mis piernas y chorreando hasta mojarme hasta los pies. Se levantó y me arrastró al dormitorio empujándome arriba del colchón, una nube de polvo se levantó cuando nuestros cuerpos cayeron arriba. Me pasó la lengua por la polla de arriba hacia abajo, y luego me la comió íntegramente bajando lentamente hasta introducirsela toda por completo, con la mano derecha en mis bolsas subió mi testículo izquierdo, abrió la boca y se la introdujo succionando todo, sentí que iba a perder el conocimiento, comencé a sentir estrellitas ante mis ojos al tiempo que descargaba dentro de su boca.
Bienvenido comandante buen aterrizaje. Desprendió mis alas de mi chaqueta, estas me las merezco me las gané.

lunes, 2 de julio de 2012


                                                             Castelldefels
 Luis había estado en la fiesta de cumpleaños de18 de  su novia,  había comido, bebido, bailado y cantado hasta las tres de la mañana y no quiso ser  el último  en salir. Decidió irse en taxi a su casa, salió caminando un tanto tambaleante hasta la avenida donde se detuvo para esperar que viniera un taxi. En eso se detuvo un Audi, era Elisa la tía de la novia.
-          Para donde vas majo?
-          Voy a  L'Hospitalet.
-          Sube que te llevo yo voy a Castelldefels te dejo y luego cojo la  Autopista Pablo Casals y estoy en seguida en mi casa.
Luis subió al Audi L8 color negro.
-          Oye tía esta es una nave intergaláctica.
-          Si ya lo creo, es de mi marido, yo tengo algo mas chico, pero como está de negocios en Portugal, lo cogí. No quieres conducirlo?.
-          Tengo unas cuantas cubatas encima, estoy que casi no coordino, por eso me vine sin el coche.
-          Hace cuanto que estáis juntos con mi sobrina?
-          Y vamos para los nueve meses
-          Cuantos años le llevas, tu pareces mucho mas grande
-          Tengo 23.

Se hizo silencio y en el estereo del coche sonaba Zaz cantando “les passants”
Elisa dijo:
-          Esta niña me da vueltas la vi hace un par de años cantando en una salida del metro de París, escuchar esa voz es como que te pasen la lengua por la espalda, me estremece.
-          Luis se rió pensando en la imagen de una lengua pasando por la espalda de Elisa.

Miró el tablero del L8 y vio la luz que titilaba mostrando la falta de combustible y el equivalente a 18 kilómetros que le restaba si seguían a 150 km/h.
-          Elisa que no tienes gasolina tía no creo que llegues a tu casa con lo que te queda. Hay una gasolinera antes de cruzar el puente para el Prat de Llobregat. Déjame en la Avinguda de la Gran Vía, que seguiré caminando.
-          Luis es muy tarde no se si estará abierta la gasolinera, por favor acompáñame.
-          Esta bien, iré contigo

No disminuyó la velocidad sino, al contrario,  la aumentó, entraron  a la gasolinera, Luis descendió llénalo le dijo Elisa al bajar, se alejó caminando para encender un cigarrillo en frente a un camión estacionado que llevaba las luces encendidas, la silueta de su cuerpo se fue dibujando a  trasluz a medida que se alejaba mostrando unas piernas bien torneadas y largas y un culo redondeado y abultado.

Que buena que está la tía, pensó Luis, cuantos años puede tener, no mucho  mas de 35, hace 6 que está casada y no tiene hijos.  Mirándola se dio cuenta que una erección comenzaba a tironearle el pantalón. Entró al coche y colocó sus manos en la entrepierna para evitar que se notara. Elisa abrió su puerta
-  Luis te toca, estoy muy cansada conduce tú
No tuvo mas remedio que salir rápido intentando pasar desapercibido.
-          Oye no tan rápido que te pasa?
Le detuvo agarrándole del brazo, Luis instintivamente llevó sus manos hacia abajo y Elisa lo miró.
-          Eso es en mi honor? Ya lo creo el señorito  me vió desnuda por las luces de ese camión.
Luis subió al asiento del conductor totalmente ruborizado, le ardían las orejas, no le podía estar pasando eso con la tía de su novia.

Puso en marcha el coche.
-          Ahora en castigo por tu osadía tienes que llevarme a mi casa, conduce.
Luis estaba incomodo, a pesar de la vergüenza su erección seguía apretada al costado derecho de su pantalón, odiaba haberse puesto este pantalón de hilo.

Elisa se puso de costado y con el dorso de su mano izquierda recorrió la longitud de su polla.
-          Oye que suerte tiene mi sobrina, cabrón tú si calzas bien.
Se puso de costado y con el pulgar de su mano derecha recorió toda la circunferencia de su capullo. Aflojó el cinturón, desabotonó el botón de arriba y deslizó el cierre. Con los dedos cambió la posición de la polla deslizándola hacia arriba hasta que apareció totalmente dura. Se inclinó y la tomé con los labios haciendo que su lengua se moviera alrededor.
Se levantó el vestido y se quitó las bragas y comenzó lentamente a acariciarse con las piernas abiertas. Como me gusta la sensación del cuero en mi piel, lo decía mientras acariciaba su coño con el borde del asiento moviendo la pelvis hacia delante y atrás.
-          Ya sabía yo que esta noche no iba terminar bien, toma la siguiente salida y conduce una cuadra a la derecha.
Llegaron, ingresaron en el estacionamiento y antes de salir se arrojó sobre  Luis y comenzó a comerle la polla metiéndose hasta el fondo y teniéndole ahí hasta que la falta de aire le hizo retroceder. Luis intentó atraerla hacia él pero Elisa se escabulló descendiendo rápidamente del coche y abriendo la puerta de la casa. Siguió caminando hacia la sala se sentó en un sillón abriendo las piernas y acariciandose el coño con los dedos humedecidos por su lengua. Ven aquí majo, ven y muéstrame lo que sabes. Le agarró de la cabeza besándolo para luego dirigirle hacia abajo. Los labios estaban entreabiertos y Luis terminó de separarlos con la lengua. La lamió de abajo para arriba sujetó las nalgas con ambas manos para elevar la pelvis y empezó a beber sus jugos que manaban copiosos.
-          Fóllame follame, métela hasta el fondo, si así dios que polla inmensa que tienes oh, me duele me duele, pero no te detengas cabrón no se te ocurra, si desgárrame, rómpeme toda, o dios no puedo creerlo o no o no.
Elisa se corrió empapando el sillón, Luis detuvo un poco los movimientos y sin sacarla la dio vuelta y la puso con su pecho apoyado en el sillón y comenzó a moverse nuevamente de manera lenta, sacando hasta afuera del todo la polla para introducirla lentamente hasta el fondo, una vez que la tenía al fondo se movía lateralmente y en círculos, haciendo que los quejidos de la tía aumentaran nuevamente. Cada vez que el retiraba ella aproximaba la pelvis para engullirlo con su coño moviéndose cada vez mas fuerte.

Luis humedeció su pulgar en los jugos que rebosaban y lentamente comenzó a jugar en el culo de Elisa primero tocándolo, luego girando el dedo hasta dilatar un poco su ano, cuando no hubo resistencia metió lentamente su falange logrando en ese momento que se corriera nuevamente gritando  de placer. Sacó el pulgar y remplazó por dos dedos  moviendo de uno a otro lado, metió los dos dedos de la otra mano tirando suavemente para ensanchar su orificio. Se humedeció los dedos  ensalivó el orificio y apoyó la punta de la polla, la tenía cogida de las caderas y fue empujando lentamente. De pronto estrechó el esfínter  y le dijo. No no lo aguanto sácamelo sácamelo.
-          Elisa escúchame bien, no te muevas, relájate no contraigas el esfínter que te causará mas dolor, relájalo. Esperó unos instantes y luego empujó un poco mas.
-          Luis me estás matando me tienes empalada no te muevas yo retrocederé lentamente, no te muevas.
Los dedos de Luis buscaron el coño empapado y comenzó a acariciarlo, el esfínter de Luisa se relajó y pudo introducir totalmente su polla, no se movió, dejo que ella se moviera, lo hizo primero con miedo a que le despierte más dolor que el que sentía pero luego comenzó moverse cada vez más rápido mientras que con una mano guiaba los movimientos a la mano de Luis.
No podía entender, jamás había dejado que su marido le hiciera eso, y estaba con un niño desconocido con una polla inmensa que la estaba culeando y le gustaba, como le gustaba esa sensación nueva. De pronto comenzó nuevamente a chillar:
Rómpeme toda métela toda así Luis así ohhh. En ese momento contrajo el esfínter generando una mayor compresión al roce de la polla de Luis, comenzó a sentir que se iba a correr, aumentó la velocidad del roce aumentando el movimiento, Elisa  al dase cuenta que Luis estaba a punto  bajó la mano tomando los dos cojones con una mano mientras los apretaba suavemente haciendo un movimiento del uno contra el otro. Un chorro largo y abundante brotó mientras los últimos espasmos de placer lo alcanzaban.

Luego de bañarse siguieron en la cama usando ambos las manos las lenguas y el sexo para darse y buscar placer. Lo tendió de espaldas y se subió encima de él estaba de cuclillas, lo dirigió con la mano y comenzó a moverse subiendo y bajando, no podía creer, como ese chaval podía estar dándole el mejor polvo de su vida, le dolían las rodillas así que se dejó caer hasta el fondo.
Sonó el teléfono, le hizo señas a que le alcanzara.
-          Hola querido como estas
-          Hola mi amor te desperté
-          No está bien
-          Llego en dos horas, no me esperas en el aeropuerto
-          Si apenas  termine de follar y voy para allí.
-          Ja, ja, ja tu siempre bromista un beso.

miércoles, 27 de junio de 2012


                                                           El espejo

Cuando era niña iba a la casa de mi tía Manuela a pasar la navidad y luego me quedaba unos días de vacaciones. Tenía una prima que se llama Sofía,  era cinco años mayor que yo y me gustaba estar con ella ya que por su temperamento hacía que los días que pasaba  en su casa eran inolvidables por que ella siempre inventaba algo novedoso y entretenido.
La casa era grande y el lugar donde mas nos gustaba estar era el dormitorio de mi tía. En realidad la casa pertenecía a la hermana la cual no se la nombraba mucho en la familia ya que, decían, había hecho mucho dinero como furcia – hasta mas grande no supe  lo que eso significaba- y luego se había metido a un convento dejando a su hermana una casa art deco. Por lo tanto el dormitorio era grandioso, una cama muy grande con baldaquino, unas estatuas de desnudos femeninos cubiertas con fundas  “por inmorales” según mi tía y lo que mas me gustaba era un espejo  inmenso enfrentado en la cama con un marco dorado, decían que eran panes repujados de oro, y un cristal de un color ligeramente azulado, cuya luna era perfecta.
Solíamos  pasar mucho tiempo frente a ese espejo, en el ático habíamos descubierto unos baúles llenos de ropa, cajas con sombreros todo de la los 20 o los 30 así que nos disfrazábamos, bailábamos y  hacíamos el tonto. Mi tía que era una beata, decía por una promesa para que la hermana volviera a la senda del bien, estaba afuera todas las  tardes; ocupada con las cofradías de la iglesia. Por lo tanto teníamos unas cuatro horas de entera libertad para jugar acompañadas con dos niñas vecinas más o menos de mi edad.
Fueron pasando los años y por supuesto fuimos creciendo, yo tenía doce años y Sofía diecisiete, y ese año   ella ya tenía un novio y por supuesto que   quedó atrás la época de los juegos ya que durante  las tardes aprovechaba la ausencia de mi tía para que su novio viniera y se encerraban juntos en la habitación de mi tía,  por supuesto sin permitir que pudiéramos entrar. Por lo tanto en ausencia de nuestra mentora Loli, Tere y yo  buscábamos la manera de divertirnos.
Una tarde mientras correteábamos por el pasillo  escuchamos  unos quejidos que salían de la habitación de mi tía, intentamos mirar por el ojo de la cerradura, pero no se veía nada, así que arrimamos una silla, pusimos encima una banqueta y ahí subí para poder mirar por el tragaluz. Lo primero que vi fue el reflejo de la imagen de mi prima en el espejo, ahí estaba el novio acostado con las piernas al borde de la cama y ella desnuda sentada encima de él moviéndose de arriba abajo mientra se sujetaba las tetas con las manos, quedé flipada con la imagen mis ojos clavados en el espejo veían que algo se introducía entre la mata de pelos de Sofía, sentí como me ruborizaba y se me secaban los labios, estaba tan distraída que no escuchaba los llamados de mis amigas. 
- Cuqui Cuqui que pasa que están haciendo
Sacudieron las patas de la banqueta  me hicieron  perder el equilibrio y caí pegandome una ostia contra el piso, con un golpe  en el hombro y la cabeza. Se armó tanto estruendo que las dos desaparecieron corriendo y riéndose a carcajadas dejándome tirada en el piso.
Se abrió la puerta y Sofía asomó la cabeza.
-          que pasó, te hiciste daño?
-          Me duele la cabeza y el hombro.
-          Te lo tienes merecida, eres una guarra por curiosear lo que no debes. Hala  niña vete a poner hielo en esa cabeza

Mientras estaba sentada en la cocina con una bolsa de hielo en la frente me di cuenta que el ver la imagen reflejada de mi prima me había excitado mucho; la recordaba y me volvía a ruborizar. En ese tiempo  yo recién comenzaba a desarrollarme y apenas tenía unos pelitos ahí abajo y unos bultitos debajo de los pezones de algo que querían  asomarse como tetas. Me acordaba que desde arriba tenía una visión equidistante de la unión de los dos cuerpos pero era el reflejo del espejo lo que me había excitado, iluminaba la escena, la hacía mucho mas clara.

Un par de días mas tarde mientras me probaba una capelina frente al espejo se asomó Sofía me arrojó a la cama y entre cosquillas y revolcones me preguntó por qué la había espiado y que era lo que había visto.
-          Te vi follando con tu novio
-          Y como sabes que estaba follando?
-          No soy una niñata Sofía ya vi  porno en el ordenador de mi hermano
-          Y a ti te lo hicieron?
-          No que soy muy niña.
-          Pero sabes bien que tienes todo para hacerlo.
-          No me llama la atención me parece asqueroso
-          Y nunca te tocaste el coñito
-          Intenté pero me arde mucho,  una vez que corría con las piernas apretadas tuve una sensación como que me desmayaba, que me gustó mucho, después intenté reproducir esa sensación con  mi mano pero sólo logré que me doliera.
-          Y nunca te metiste nada?
-          Me duele cuando lo intento con un dedo, no quiero pensar cuando te metan una polla, no! me da mucho asco.
-          Es que no sabes como se hace tía, deja que yo te enseño!

Se levantó y volvió con un pote de crema, me bajó las bragas,   metió los dedos y me la untó en el coño, haciéndome pegar un salto por lo frío que estaba.
-          Bueno niña ahora te la voy a frotar,  me tomó la mano y me hizo abrir los dedos índice y el medio. Fíjate este bultito que tienes aquí no lo toques directamente hasta que te acostumbres, fíjate que arriba y a los  costados parece que hubiera un capuchón, pones los dos dedos a los costados, aprietas un poco y lo mueves, ves como se mueve, mira.
 Abrió las piernas después de quitarse las bragas se abrió los labios con una mano y con la otra puso los dos dedos un poco por arriba del clítoris generando un movimiento hacia arriba y abajo  cubriendo y descubriendo la cabecita.
-          Dale ahora te toca a ti
Me consternó la visión de su sexo abierto, nunca había visto de cerca un coño y el de mi prima estaba lleno de pelos y tenía unos labios que sobresalían.

Imité los movimientos con mi mano sintiendo como aumentaba de tamaño entre mis dedos y notando poniéndose mas dura, al tiempo que sentía una sensación agradable que me llenaba de calor las mejillas y los labios.  Mientras yo seguía dale que dale con el movimiento ella abrió mis labios y  introdujo la punta de su dedo en mi coñito, lo hizo suavemente parando cuando tenía alguna resistencia, yo sentía que me dilataba en cada movimiento  por que avanzaba cada vez mas con el dedo, hasta tenerlo totalmente adentro. Estaba con los ojos semicerrados y de pronto los abrí y me ví en el espejo, el rostro rubicundo, los labios rojos y en primer plano mi coñito al cual acariciaba con mi mano y el dedo de Sofía que entraba y salía, tuve un momento en que pense que se me detenía el corazón y ahí mismo sentí una sensación como de hacerme pis y como de electricidad en mi cabeza.
-          Esto es lo que se siente niña, ya lo aprenderás y basta por ahora.

Pasaron los años y el recuerdo de esa situación me sirvió como fantasía que me acompañó muchas veces cuando me masturbaba. Cuando cumplí 21 mi tía se murió, asistimos al entierro y luego en la casa, mi prima Sofía me llevó a la habitación y me dijo:
-          Quieres llevarte el espejo, a ella le gustaría que tú lo tuvieras, sabía como te gustaba, voy a vender la casa así que llévate lo que te plazca.
Hacía poco que yo vivía sola así que renté un camión de mudanzas y me llevé los baúles de ropa antigua

Y así es como lo tengo en frente de mi cama, y no exagero al decir que toda mi actividad sexual en mi casa ya sea sola o acompañada la hice con su reflejo, y no hay mejor imagen de alguien que me tome ambas tetas con las manos mientras te penetra por detrás y sientes esas manos ajenas en tus pechos y miras esa polla que entra y sale dentro tuyo, acelerando los espasmos y los gritos.
O con las piernas abiertas separar los labios mientras con el vibrador voy introduciendo en mi interior sintiendo y viendo como mis jugos salen de mi coñito mientras me muerdo los labios, con una imagen que me lleva a otra mujer que esta sintiendo lo mismo que yo en el mismo momento.


sábado, 9 de junio de 2012




Montevideo es una pequeña capital sudamericana en la costa del Rio de La Plata  con reminiscencias arquitectónicas de la década del 40 – 50 mezclado con construcciones modernas, gente muy amable con la cual no es difícil entablar una conversación en cualquier lugar y en cualquier momento. Amantes del mate, se los ve caminando con un termo bajo el brazo y el mate con la  “bombilla”  “cebando” “amargos”, tanto los peatones como hasta los conductores de taxis.

Caminaba sin rumbo por la fortaleza del Cerro, desde donde se tiene una hermosa vista del río y de la ciudad, tomaba algunas fotos de la Fortaleza y de la ribera cuando un par de voces  femeninas me llaman y me piden que les tome algunas fotografias. Dos estudiantes de leyes sentadas a horcajadas de un banco con los libros entre ellas y por supuesto el termo y el mate. Me acerqué y luego de intercambiar presentaciones y algunas palabras se dieron cuenta de mi acento y una de ellas me dijo.
-          Gallego si nos sacás unas fotos te convidamos con un mate.
Ya había tenido experiencia con este brebaje en la Argentina y en el Sur de Brasil,  no me disgusta, aunque inicialmente me costó acostumbrarme a ese sabor amargo, ya que  “con azucar sólo lo toman los gringos”.
Estaban en segundo año de la carrera y luego de una larga conversación sobre las realidades políticas de aquí y allende los mares comenzó a oscurecer, me invitaron a comer unas pizzas en la casa de una de ellas donde se reunirían con varios amigos, en una noche de guitarra, “tamboriles” pizza y cerveza.

Amanda me acompañó al hotel, era la mas  charlatana y desenvuelta, deliciosamente alegre, me contó que salía de una relación larga y complicada pero que ya, después de dos años estaba lista para otras relaciones que no le complicaran su vida.  
-          Gallego donde estas parando?
-          En un hotel en la Rambla y Gran Bretaña.
-          No me dejarías darme un baño?, con el calor estoy empapada y si voy hasta mi casa volveré muy tarde.
-          Entramos a la habitación y se metió en el baño, al rato salió envuelta en una toalla y con otra en la cabeza. Le alcancé una cubata
-          Gracias por suerte tengo ropa en el bolso. Gracias por no intentar entrar al baño, sos un caballero.
-          Oye tía  pero si dejaste la puerta abierta, Nome asomo donde no me invitan.
-          Como hacen el amor los españoles? Nunca estuve con ninguno.
-          Me imagino que como lo hacen en todo el mundo no creo que haya mucha diferencia.
-          Sos extraño gallego, mis compañeros ya irían por el segundo polvo.
-          No se trata de números sino de disfrutar lentamente y hasta el fondo, ven aquí y déjame verte.
Dejó caer la toalla al piso, el verla desnuda me quitó el aliento  tenía un cuerpo increíble, en los muslos y la espalda llevaba   tatuajes, un piercing en el ombligo y otro que asomaba con una cadenita de sus labios menores, un culo prominente parado y duro. Le quité la toalla de la cabeza y la acosté boca abajo en la cama, fui hasta el baño donde cogí un frasco de una crema corporal que proveía el hotel. Me puse la crema entre las manos y lentamente fui masajeando su cuello, haciendo movimientos circulares, pasé a los hombros y comenzó a ronronear de placer como una gata, me tome mi tiempo, los masajes pasaron a la  espalda, glúteos muslos, pies. Agarré uno de los pies y le comencé a pasar la lengua por los dedos, me metí el dedo gordo en la boca y comencé a chuparlo. Hice el camino inverso esta vez alternando la mucosa de mis labios con la punta de la lengua, me detuve en la parte posterior de las rodillas, Amanda gruñía de placer, le pasé la lengua debajo de los glúteos, esquivando a propósito su sexo, lamí lentamente ascendiendo por su espalda para mordisquearle la nuca y los lóbulos de las orejas. La dí vuelta su boca buscó la mía desesperada, pero sólo le acaricie con la lengua sus labios  y volví a bajar hasta sus pezones, los cuales succioné suavemente agarrando el pecho con las dos manos, bajé hasta el ombligo al cual hice un giro completo con la punta de la lengua mordiendo suavemente los bordes. Me esperaba con la piernas abiertas pero solo le pase los labios por su clítoris todo duro como un garbanzo y tomé suavemente cada labio entre los míos y seguí de largo.  Se levantó de un salto, de un empujón me tumbó de espaldas, me bajo el cierre y me bajó los pantalones hasta los muslos, lo suficiente para sentarse encima mío buscando con movimientos de su pelvis la punta de la polla para dejarse caer de golpe.
-Yo te voy a enseñar gallego a calentarme de esta manera.
Estaba toda mojada me clavó las uñas en los hombros mientras sentía en mi pelvis el deslizar de sus jugos calientes mientras gruñía y en un movimiento acelerado de sube y baja se corría. Tenía la cara transformada de hembra en celo, los labios colorados los ojos brillosos con una mirada perversa, se mordía la punta de la lengua.
- No creas que esto terminó aquí
Se dio vuelta poniéndome el coñito arriba de mi boca mientras me comía la polla, con los labios por el capullo y luego hasta el fondo.
- Cabrón termina lo que empezaste
Le pasé la lengua por el clítoris  haciendo movimientos circulares, gemía con mi polla en la boca, la tenía cogida por las nalgas duras y voluminosas manejando su posición a voluntad. En un momento se quedó rígida soltó mi polla y gimiendo me orenaba
-          así lameme así gallego, no pares que me voy por dios me voy ooooh.
 No alcanzaba mi lengua para lamer todo el jugo que manaba de su interior, se dejó caer en la cama abrió las piernas y las levantó hasta mis hombros.
-          Cogeme gallego cogeme hasta morir.
Le tome por los tobillos levantando su pelvis mientras la penetraba hasta el fondo moviéndome de manera circular de pronto comencé a gemir mientrassentía que me corría, al sentir mi descarga caliente  me hizo el coro de gritos mientras quedábamos enredados en la cama.
Se quedó conmigo ese fin de semana, luego a los días recibí un mail que me decía te mando un recuerdo de tu fin de semana en Uruguay.