viernes, 20 de julio de 2012


Las relaciones casuales que uno suele hacer en un aeropuerto  se dan en las cafeterías o restaurantes. En la mayoría de ellas, por suerte, el personal habilitado no paga los disparatados precios que tiene pagar el pasajero común. Soy hombre de repetir hábitos y suelo sentarme  siempre en la misma mesa y así me atiende la misma encargada.

Ciertas mujeres sienten una particular atracción por los uniformes, sean militares, de pilotos civiles, bomberos, médicos etc. Y las hay coleccionistas,  Sofía era una de esas. No la veía regularmente ya que solía ir a la cafetería sólo cuando teníamos un retraso por mal tiempo o congestión aérea. Y la conversación surgía mas o menos así.
-          Hola comandante cuando me vas a llevar a volar
-          Cuando tenga mi propio avión te llevaré donde quieras
-          Donde yo quiera?
-          Por supuesto que tenga un aeropuerto
-          La mía tiene dos metros de pista
-          Esta balizada?
-          Por supuesto tengo juguetes de varios colores
Y así la conversación iba subiendo de tono,  luego de tres años era mas que nada un duelo verbal inocente.
-          Xavi eres casado?
-          Si estoy casado con tres crios, es mi segundo casamiento
-          Yo hace dos que estoy separada y no puedo sacarme de encima un rollo que me tiene muy mal, apenas ahorre un poco me mudo a otro piso,  que me dijo que el no se irá.
-          Tengo un piso que fue de mi madre que está abandonado, la quise vender y no encontré compradores, hay que hacerle unos cuantos arreglos, si quieres te lo alquilo, no te cobro los primeros nueve meses si te haces cargo de los arreglos, en realidad le hace falta pintura y alguna cosa de plomería.
Frunció la nariz pecosa con un mohín encantador.
-          Me lo dices en serio? Cuando vuelves?
-          Espero que mañana a las 6 de la tarde
-          Te estaré esperando, puedes mostrármelo?
-          Mira le voy a llamar a mi abogado que tiene las llaves, y le digo que vas a pasar a buscarlas.

Al día siguiente llegué con retraso de casi una hora y mientras salía  veo entre la multitud  a Sofía que me esperaba. Se colgó de mi cuello me disparó  dos besos y me mostró las llaves. Te estuve esperando para ir a ver el piso, puedes llevarme tengo el coche afuera.
Y ahí fuimos
-          Oye esto es muy grande
-          Ya lo sé lo tuvo alquilado muchos años y cuando se fueron dejaron todo un desastre.
-          Y estos muebles?
-          Algunos vienen con el piso y otros son míos, de cuando cambié muebles.
-          Tu abogado me hizo firmar el contrato, ya me puedo quedar?
-          Si mujer, pero creo que primero tienes que buscar tus cosas.
-          Tengo mis dos maletas en el coche, no quiero otra cosa. Me vendrás a visitar?
-          Si Sofía cuando pueda lo haré.
-          Quieres que te lleve a alguna parte?
-          No te preocupes gracias, cogeré un taxi. Deja que saque mi valija, la tengo en el asiento de atrás de tu coche.
Me despedía y cuando le fui a dar el segundo beso me clavó los labios en mi boca y su lengua buscó desesperadamente la mía, me apoyó contra la pared al tiempo que me bajaba el cierre y buscaba por arriba de los boxer mi polla que estaba respondiendo rápidamente a su estímulo. Volvimos a entrar mientras nos arrancábamos la ropa, me quitó la gorra y la chaqueta y se las puso me empujó arriba de una silla y se sentó a horcajadas jugando con el contacto de mi polla en su coño húmedo, moviéndose de adelante hacia atrás. Cogí sus pechos y hundí mi cara entre ellos, busqué los pezones y los succioné alternando uno y otro. Bajé las manos para tomarla de las nalgas al tiempo que se paraba de puntas buscando enhebrar con mi polla la entrada de su coño, cosa que ocurrió rápidamente. Gemía continuamente y se movía como loca, de pronto se paró y se dio vuelta cogió la polla consu mano y se la introdujo, acercó el culo a mi abdomen y comenzó a moverse en un movimiento oscilante hacia abajo y adelante. Yo le levanté la chaqueta y pasé la lengua por la espalda y fui ascendiendo hasta su cuello luego hasta llegar al lóbulo de su oreja la cual succioné y mordí suavemente. Se paró y me llevó hasta la mesa del comedor, se sentó y yo le puse la boca en el coño devorando sus jugos calientes y pasándole la lengua por el clítoris. Cogió mi cabeza empujando contra ella mientras movía la pelvis de manera circular buscando contacto con sus puntos de placer. Luego me tiró de los cabellos para levantarme mientras me besaba saboreando sus propios jugos, se acostó hacia atrás y puso sus piernas arriba de mis hombros. Verla con esa cara de perra en celo con mi chaqueta y mi gorra y entregada con las piernas abiertas me excitó mucho mas de lo que estaba. Me abalancé sobre ella penetrándola  y la follé casi con violencia, se retorcía gimiendo en un uuh constante, sentía  sus jugos calientes correr por mis piernas y chorreando hasta mojarme hasta los pies. Se levantó y me arrastró al dormitorio empujándome arriba del colchón, una nube de polvo se levantó cuando nuestros cuerpos cayeron arriba. Me pasó la lengua por la polla de arriba hacia abajo, y luego me la comió íntegramente bajando lentamente hasta introducirsela toda por completo, con la mano derecha en mis bolsas subió mi testículo izquierdo, abrió la boca y se la introdujo succionando todo, sentí que iba a perder el conocimiento, comencé a sentir estrellitas ante mis ojos al tiempo que descargaba dentro de su boca.
Bienvenido comandante buen aterrizaje. Desprendió mis alas de mi chaqueta, estas me las merezco me las gané.

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