lunes, 30 de enero de 2012


Se conocieron esa noche… en honor a la verdad él la llamó para invitarla a cenar y ella aceptó. –pero en mi casa remarcó ella.  Cocinó él, llevaba ya toda la preparación marinada en su receta secreta. En un momento, luego de la feroz humareda que desprendía al principio el wok, se llenó la cocina de olores diversos, dulces, picantes, ácidos; el inconfundible olor a jazmines del arroz asiático. Se escanció el vino, creo que un merlot, se sirvió la cena. Los gustos distintos hacían su tímida presentación en el paladar en momentos diferentes: el gusto aromático del cilantro, el picante pesado del curry, el ácido del jengibre, el dulzor del tamarindo… existen los afrodisíacos?... Pues para ellos sí; la música? Sonaba  un coro de fondo, bien entonado, poniendo el ingrediente  que faltaba. El primer beso se lo dieron en la cocina, de manera muy natural, como si fuera el postre.
 Le fue arrancando lentamente la ropa, casi con permiso, llegó a su cama ya desnuda, se exploraron  desesperadamente, intentando curar viejos sinsabores, ahuyentando soledades pasadas.
Aún no sé cuando comenzaron a hacerse el amor. No sé si ellos se dieron cuenta de lo que les estaba pasando mientras fundían naturalmente sus mentes y sus cuerpos.  Danzaron juntos un viejo ritmo con una melodía de vidas pasadas, de pasiones  cortadas por la muerte y continuaron escribiendo su vieja historia en cuerpos distintos. Se reconocieron mirándose profundamente en los fondos de los ojos del otro. Ahí recrearon su historia. El ardor de su epidermis buscaba ser apaciguado y no alcanzaba la unión de sexos, bocas, mucosas y pliegues. La diferencia de edad era importante, pero no lo era para beber el uno en el placer del otro. Sus caricias intentaron ponerse  al día del tiempo perdido. Y el tiempo se detuvo, y gozaron por los siglos de vida no vividos. No tuvieron tiempo para  agotarse. El ansia y el deseo no les dejó tiempo para otra cosa. Sólo para extrañar la ausencia.

jueves, 26 de enero de 2012

Pilar

Pilar era la cuarta hija mujer de un matrimonio que siempre vivió en la vieja aldea de los abuelos, las hijas al ir creciendo fueron emigrando a las ciudades más grandes y con más posibilidades. Pilar se fue a Bilbao a trabajar en la casa de una prima de la madre que tenía un taller de costura, que confeccionaba para marcas importantes.
Al poco tiempo comenzó a estudiar diseño con la idea de establecer su propio negocio. Era introvertida,  pelirroja muy tímida siempre metida en lo suyo, sin amigos ni vida social. Luego de cuatro años terminó la carrera.
Graciela   era una compañera mayor que ella, quizás con la única que había establecido algún tipo de relación durante el tiempo que transcurrieron sus estudios.
-        Esta noche vendrás, supongo, a la fiesta, eres tan rarita que seguro que faltarás a tu propia fiesta de egresados… y no me digas que no tienes nada que ponerte que con tus diseños  algún trapo tendrás guardado, si quieres yo te paso a buscar.
Pilar palideció sabía que tenía que vencer esta fobia.
-        Bueno Graciela por favor pásame a buscar pero no me voy a quedar mucho tiempo.
-        Por fin bonita, ya lo verás que vamos a pasarlo de puta madre.

Estaba radiante, un vestido en un verde muy oscuro con pequeños lunares blancos, un escote  dividido por una parte que iba desde la costura en la cintura hacia el hombro derecho y la otra que descubría el hombro izquierdo, por debajo de la axila uniéndose con el otro en un nudo de moño en la espalda. La tía le había obligado a ponerse este vestido.

-        Piensa que todas lucirán lo mejor que diseñaron, pero a pocas les quedará tan bien como a ti.
Una cartera Hermés, tesoro guardado de su tía  y unos zapatos aguja que le aumentaba su altura unos 12 centímetros acompañaban su vestimenta que suplía a los pantalones sin forma que habitualmente usaba. El pelo recogido hacia un costado, con los labios y las uñas pintados color nácar. Unas gotas de su perfume favorito Angel terminaban de componer ese cuadro

-        Dios mío niña, no lo puedo creer, donde estaba guardada esa preciosura de mujer.

Pilar se había vestido y maquillado frente a los espejos enormes del taller de su tía y estaba sorprendida de la imagen que le devolvía el espejo. Se sintió segura de si misma, por primera vez en su vida sabía que podría conseguir lo que le apeteciera. Una sensación absoluta y desconocida de seguridad se apoderó de ella. Subió al coche de Graciela totalmente cambiada.

El mundo se detuvo en torno a ella, al ingresar al restaurante los murmullos disminuyeron, todos los ojos estaban puestos en ella, estaba irreconocible.

En seguida se vio rodeada por hombres y mujeres sintiéndose, una vez en su vida, sin la presión de su timidez, manejándose con la gente como una experta en relaciones públicas.
-        Que vas a beber
-        Vamos a beber cava, respondió Graciela, tomándola del brazo y girando con las dos copas  hacia el fondo de la barra del bar.
-        No dejan de mirarte, estas realmente exultante.
Bebió muchas copas de cava, luego vino la cena, luego fueron todos a bailar. Estaba eufórica, desinhibida, Graciela estaba  un tanto taciturna, miraba de lejos el éxito de su amiga que bailaba rodeada por hombres y mujeres.
Pilar reparó en ella le tomó del brazo y le dijo: vamos al baño.
Pilar tenía los ojos con un brillo mágico, rubicunda, los labios sensuales.
-        ¿Que pasa Gra? ¿No estarás celosa?
-        No se lo que me pasa, pero estando contigo me siento muy bien y si te veo con otras gentes tengo como un nudo en el estómago. No estoy acostumbrada a esta imagen tuya.

Pilar le tomó de la barbilla y le depositó un beso largo, húmedo, de los que cuesta separarse, empujaron la puerta del servicio y comenzaron a morrearse.
Ambas buscaron con su mano los sexos de la otra y comenzaron a acariciarse mientras continuaban con las bocas juntas, devorándose las lenguas. Pilar sacó la mano con los dedos embebidos por los jugos de Graciela y le puso en los labios, lamiendo y chupando mientras sus dedos continuaban el camino ascendente de la vagina de Pilar que se encontraba apoyada en la pared, con las piernas entreabiertas jadeando y buscando nuevamente la boca de su amiga. Se corrieron casi al mismo tiempo, respirando una en la boca de la otra para impedirse gritar.
-        Ahora sí Graciela, vamos que la noche por delante es nuestra.



Gracias Súcubo

lunes, 23 de enero de 2012


Çeski Krumlov es una hermosa ciudad en República Checa: un castillo y una ciudad medieval con una arquitectura tan particular que lo transporta a uno a un escenario de un cuento de hadas. Unas callejuelas angostas y retorcidas hacen que pasar unos días sea un verdadero encanto.

Reponiéndome de mi segunda separación viajé a Republica Checa y alquiler de auto mediante, comencé a recorrer el país, tomando fotografías, Chequia es un país absolutamente fotogénico,  con mujeres bellísimas y  excelentes cervezas.

Bajaba del castillo hacía unos jardines que se encuentran al costado, cuando escuché sonar una banda, me llamó la atención la música así que fuí hacia ese lugar, y allí se encontraba una pareja de novios con las familias, festejando  luego de su ceremonia de casamiento. La banda delante de ellos y los invitados detrás tomados de la mano bailaban. Me pareció simpática la escena así que saqué mi cámara y comencé a sacar fotografías. En un momento se me acerca un hombre que me comienza a hablar en checo, idioma que, por supuesto desconozco absolutamente,  salvo pivo que es  cerveza. Mi interlocutor no sabía nada de inglés ni alemán. Me tomó del brazo y me llevó hacía un lugar donde habían instalado una especie de carpa de circo. La seriedad de su rostro me hacía presagiar que no debería haber tomado fotos en ese lugar. Al ingresar en la carpa había una mujer de unos 35 años muy alta y muy linda que discutía con otras personas. Al verme cesó en la discusión y se acercó:
-        Hola mucho gusto mi nombre es Bozena (se pronuncia como Bochena) y soy la fotógrafa de la boda, y todo el equipo que tenía que haber traído mi ayudante quedó en Çeski Budejovyce, si no soluciono pronto el padre de la novia me mata. Por favor alquílame tu máquina, veo que tienes una buena cámara que otro equipo tienes.
-        Hola mucho gusto soy Xavi. Tengo un zoom 70 – 200 mm, un gran angular de 35 mm y un flash, si te sirve te los presto, eso sí recién le cambié la película, saqué 12 fotos y el rollo es de 36. Tengo 5 extra úsalos si te sirven.
-        Gracias, esto que estás haciendo es muy noble.

El padre dio indicaciones a los camareros los cuales me comenzaron a perseguir por donde fuera con comida y cerveza.

Por supuesto que sin pensarlo estaba invitado a la fiesta y brindando y bailando con todos los conocidos de los novios. En un momento en los que los invitados ya no podían mantenerse de pie,  se me acerco Bozena.

-Gracias me salvaste la vida, estoy en deuda. Estas gentes son gurales  es una etnia que vive en el sud de Polonia el norte de Chequia y el este de Eslovenia. Las fiestas son muy importantes para ellos, la alegría del festejo no se detiene en tres días, cuando terminen aquí siguen en la casa de los padres de la novia, luego del novio y por último de los padrinos. Es importante para ellos seguir sus  tradiciones así como mantener las imágenes para la familia. Unas fotos que agraden a todos es un signo de felicidad para los recién casados. Por eso no exagero al decir que me salvaste la vida, ya que es imperdonable lo que me pasó.
-        ¿Tienes que hacer  la recorrida de los tres dias?
-        No, no te asustes sólo me contrataron para la fiesta aquí. Ya terminé
-        Bueno, tomé demasiado así que me voy a la pensión que está en la plaza del pueblo.
-        Yo tengo que volver esta noche. Estoy absolutamente agradecida. Me tomó con ambas manos la cara y me estampó un beso húmedo.

Entré a la pensión, me descalcé para ponerme esos zuecos que tienen para circular por la casa. Y caí vestido desmayado arriba del edredón de plumas.
Desperté cuando sentí que me aflojaban el cinturón y tiraban de mi pantalón, abrí los ojos y estaba Bozena en braguitas y con una camiseta transparente.
-        Lo pensé mejor y me quedo esta noche contigo, si no te molesta.
-        Eres bienvenida, lo único que tengo mucho alcohol encima y no creo que te sirva demasiado.
-        No te hagas problema Xavi, yo estoy muy cansada, sólo dormiremos esta noche.
Desperté con el sol entrando por las ventanas, Bozena me tenía abrazado por detrás con una pierna por encima de mi cadera. Me dí la vuelta y dormía profundamente. Me invadió una sensación de ternura, poco conocida. Preparé el desayuno y le llevé la bandeja a la cama.
-        Xavi, es la primera vez que duermo con un hombre sin tener sexo y también la primera vez que uno me lleva el desayuno a la cama. Esto no es lo normal aquí. ¿No te gusto?
-        No niña al contrario, me encanta tu cuerpo y tu forma de ser, yo tampoco lo entiendo. ¿Quieres que te lleve a Budejoviçe? Así puedo recuperar las fotografías que tenía en la cámara.
-        Por supuesto vamos para allá.

Conduje los 25 kilómetros despacio, parabamos para comernos a besos, le metía las manos acariciando esos pechos duros con unos pezones grandes. Antes de llegar a la curva que desemboca en Borsov me mostró un camino de tierra que desembocaba en el Moldava. En un prado rodeado de árboles con el río no esperamos para desvestirnos para comenzar a comernos la boca, la puse contra un árbol y levantando su vestido hice a un lado su tanguita para penetrarla casi con violencia, se dio vuelta y nos desvestimos arrancándonos la ropa. Su ardiente boca recorría mi cuerpo insinuando unos besos en mis testículos mientras le pasaba la lengua a mi polla, con lo labios succionaba mi capullo mientras con la mano subía y bajaba a un ritmo rápido, acomodó sus caderas para poner su sexo arriba de mi boca. Cogí ambas nalgas pequeñas y bien torneadas con ambas manos mientras acercaba mi boca a su coñito y comencé a lamer suavemente primero por fuera, para ir acercandome a sus labios internos, lamer su mucosa rosada humedeciendo la entrada a su vagina, subiendo hasta alcanzar su clítoris. Sentí como se sobresaltaba con este contacto, movía mi lengua en todos los sentidos apretando su botón mientras sentía que aumentaba de tamaño. Me puse encima con una pierna en mi hombro mientras penetraba su vagina apretada arrancándole un gemido
-        Fóllame fuerte hasta el fondo, si, si no la saques mucho si así rozame por adelante… si… si…mordeme los pezones….con fuerza…. me corro… por favor vení conmigo si así... 
Me acariciaba las nalgas con una mano, la cual fue moviendo hasta encontrar la unión de nuestros sexos, me apretaba la polla cuando la sacaba, mi excitación iba en aumento, puso un dedo en la entrada de mi culo y comenzó a acariciarlo de manera circular. Por dios me encantaba, me corro, me corro le dije casi a los gritos y en ese momento me introdujo el dedo hasta el fondo. Nunca había experimentado ese placer, caí sobre ella.
A medida que los espasmos cesaban  veía con terror como un grupo de escolares que aplaudían eran sacados del prado por un par de monjas con el rostro sonrojado.
Al vestirnos nos dimos cuenta que  habíamos quedado ella sin su vestido y yo sin pantalones.


lunes, 16 de enero de 2012


Carmen  y su marido vivían en el piso de al lado; durante dos años habíamos salido juntos de vacaciones ya que los niños nuestros y de ellos eran muy amigos, tenían mas o menos la misma edad.
La casa de mi padre en la Costa Brava era muy amplia así que compartíamos techo y comidas.
Era una tarde muy calurosa y pesada, vislumbraba una tormenta. Luego de un almuerzo regado con abundante Penedés todos se acostaron a dormir una siesta. Me quedé escuchando música y fumando cuando sale Carmen vestida para ir a la playa.
-No puedo dormir prefiero estar tomando sol, ¿no me acompañas majo?
Cogimos el coche y nos fuimos a la playa ella  se recostó boca abajo y yo leyendo un libro me quedé dormido. Me despertó el vendaval que empezó a azotar la costa, corrimos al coche,  se hizo la noche, viento, truenos, relámpagos y una lluvia impenetrable, parecía el diluvio universal. Un rayo cayó en el faro  a trecientos metros de donde estábamos Carmen pego un salto encima mío abrazándome de miedo.
-        Nos vamos a morir, nos vamos a morir.
-        Ostias tía que sólo es una tormenta, ya pasará.
Estábamos empapados y la humedad del ambiente era insoportable, sacó una toalla de su bolsa y me secó la cara y el pecho.
-        No sigas mas abajo que no soy de palo
Hizo una mueca y me pasó la toalla encima de la polla logrando que rápidamente se ponga dura. Me miro con un brillo extraño en los ojos:
-        Yo se que después nos vamos a arrepentir de esto pero me apetece, estoy cachonda.
Sacó mi polla y con los labios comenzó a succionar el glande, pasaba la lengua por todo
el tallo deteniéndose en la cabeza.
-        Por favor chupamela, metela dentro tu boca.
-        Espera no seas guarro.
Y empezó a metérsela en la boca al principio sólo la punta pero poco a poco la fue devorando hasta comérsela toda, iniciando un movimiento de vaivén con la cabeza. Volvía a la punta y nuevamente hasta el fondo.
Reclinamos los asientos para atrás, lo que nos permitió pasar hacia  atrás. La di vuelta mientras aún seguía succionando mi polla, le comencé a comer su coñito, le pasaba la lengua por toda la vulva, haciendo movimientos circulares en su clítoris, le chupaba suavemente con mis labios, le fui metiendo la lengua, estaba totalmente mojada, le introduje dos dedos mientras seguía lamiéndole su botón inmenso y rubicundo. Soltó mi polla al tiempo que iniciaba un movimiento desenfrenado con su pelvis hasta correrse con unos pequeños gritos.
-        Dios si, si así, así comeme el coño, meteme la lengua siiiii.
Se dio la vuelta reptando y se puso encima mío mientras con una mano se introducía mi polla.
-        Hijo de puta anoche me masturbé escuchando como armabas la fiesta con tu mujer, me puse tan cachonda que quería follarte, mi deseo se hizo realidad. No acabes dentro por favor avísame antes.
-        Estoy por correrme Carmen.
Me tomó la polla con la boca y empezó  nuevamente a mover la boca devorándola por completo mientras descargaba dentro de su garganta un chorro que parecía no tener fin.

Fue increíble ese polvo con el auto sacudiendose por las ráfagas de viento, y la lluvia que golpeteaba sin cesar.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Aterrizamos en Sao Paulo, donde se quedó mi jefe con la auxiliar de abordo, que era su amante y solía asistirlo en los viajes que hacía por negocios, una empleada apta para todo servicio.


Estabamos en la oficina de operaciones haciendo el plan de vuelo para volver a Rio con el segundo de a bordo cuando me llama aparte una de las secretarias. 
- Comandante ya que ud. va a Río no puede  hacerme el favor de llevar a una prima. No soy de pedir favores porque se que es demasiada responsabilidad para uds. Yo le pagaría el pasaje, a mi prima la asaltaron y se quedó con la ropa puesta.
- No tengo ningún problema y no le voy a cobrar nada, este viaje ya esta pago.
-Mil gracias comandante le debo una.
Le comuniqué la novedad a Steve, asintió de hombros, era una persona casi antisocial y de muy pocas palabras, lo necesario para cumplir con los check in a bordo.
 Apareció por un corredor  una morena salida de una revista de hombres: alta 1,78, pelo negro  largo hasta la espalda. Ojos negros en los cuales no se distinguían  las pupilas, espalda amplia y al igual que los brazos muy torneados, sus pechos cubiertos por un diminuto top amarillo  hacían que sobresalieran por arriba y por abajo quedando sus pezones cubiertos por una especie de antifaz ciego. Un mini vestido plisado que se levantaba por la parte posterior por el volumen de dos glúteos, voluminosos y de una forma exquisita.
-Hola comandante mi nombre es Tamara, gracias por este favor, me asaltaron y me quitaron todo el equipaje.
-No hay problema Tamara mi nombre es Xavier, Lo único que tengo que decirte es que primero vamos a Belo Horizonte y luego recién a Rio, es decir son casi 1000 kilómetros , mas o menos una hora y media cuarenta y cinco.
- Xavier, no tengo problema lo único que me interesa es llegar a mi casa.


Nos encontrábamos a 30.000 pies en la mitad de la distancia a Belo Horizonte,  buen tiempo para volar, conectado el piloto automático y a 20 minutos del siguiente control radial. Me levanté y le digo a  Steven
   -  toma el mando voy al baño, a buscar algo de comer y ofrecerle algo a nuestra pasajera. Me miró como sabiendo mi verdadera intención,  hizo una mueca de asentimiento y me levanté abriendo la puerta de la cabina. 
- Hola ¿que tal el vuelo Tamara?.
Estaba sentada en uno de los butacones con las piernas recogidas, sin zapatos leyendo una revista.
- Este avión es fantástico es de lujo, que comodidades que tiene.
Mis ojos estaban recorriendo sus largas piernas mirándole la entrepierna en la que no se observaba ningún color de braguillas. Nos miramos a los ojos y lejos de incomodarse, no cambió la postura me dijo:
- ¿este tapizado es de cuero verdadero?
- Si, es cuero no se si de gacela o ñu, pero tiene la propiedad de aparentar ser una piel humana de lo suave que es. Tamara quieres beber algo, también se que el catering coloca unos bocadillos.
- Si por favor me apetecería una cerveza y un bocadillo.
Destapé la cerveza la serví en una copa, cogí un bocadillo caliente, en un sobre de aluminio, las puse  en una bandeja y al agarrar los sobres de condimentos un sobrecito de salsa de tomate reventó manchándome los dedos.  Ya tenía la bandeja con la otra mano y le digo, 
-Tamara por favor alcánzame una servilleta que tengo los dedos manchados. Tamara tomó la bandeja la apoyó en asiento de al lado y me tomó la mano lamiendo la salsa, chupándome los dedos, al tiempo que clavaba su negra mirada en mis ojos, entreabría sus piernas sin nada debajo y me decía: - Una fantasía de siempre fue hacerlo en un avión y veo que se está por cumplir.
- Tamara siempre fue la mía pero no puedo, estoy piloteando esta nave y no puedo dejar al segundo demasiado tiempo solo; y ya debemos estar cerca de descender en Belo horizonte, pero te prometo que ni bien pueda, vendré y jugaremos un poco.
Se levantó me estampó un beso con gusto a salsa de tomate mientras que me agarraba por encima del pantalón....sí ya lo creo que vamos a jugar. Se bajó el top poniendo mis manos en cada una de sus tetas que no me cabían en la mano. Devolví el beso, tomé una bandeja con una bebida cola y entré en la cabina. toma Steven  te traje algo para comer. Me miró misteriosamente y se dedicó a cambiar en el navegador el posicionamiento de la aeronave para efectuar el giro  que nos depositaría en Belo Horizonte.


Aterrizamos y lo mande a la terminal aérea   a entregar los documentos que esperaba un personal de la empresa Y hacer el plan de vuelo. Debíamos esperar que operaciones nos enviara un vehículo para llevarlo y traerlo, y mientras hacía reposición de combustible. A los 20 minutos seguía esperando el vehículo y ya estaban terminando la reposición de combustible. Por fin llegó el móvil, el conductor bajó y avisó que lo llevaba y debía esperarlo porque habían 2 tripulaciones demoradas a las cuales debía llevar a la terminal.


Por fin se fueron... Me levanté y le saqué el top por arriba de la cabeza, mientras ella aflojaba el botón de su vestido que caía a sus pies. Acariciarla era similar a tocar una escultura, todos los músculos marcados y tónicos, las nalgas un banquete para los cinco sentidos, se arrodilló tomando mi pene en su boca y comenzó a mamarlo ora en la punta, ora en el fondo, jugaba con la lengua lamiendo la base del glande. Se sacó la polla de la boca y me miró y me dijo.
Tengo que decirte algo Xavi. mis padres eran muy pobres y vendieron mi virginidad cuando tenía trece años a un hombre con mucho dinero que tiene mas de sesenta años. Cada dos meses tengo que ir a un ginecólogo que constata mi estado, tengo 19 y a fin de año se cumple el plazo, me gusta el sexo pero no puedo follar por la vagina, te hago lo que tu quieras  y te doy lo que me pidas, pero no puedes penetrarme ni con los dedos.


Me senté con los pantalones bajos en un butacón y recliné el de adelante hacia el frente, la hice apoyar en el butacón reclinado, colocó sus pies a los lados de mis piernas, por lo cual tenía su trasero en frente de mi cara, con el dedo pulgar de la mano derecha le acariciaba el clítoris mientras que mi lengua iba desde su ano hasta su clítoris como un pincel, por momentos mas suave, otras aumentando la presión, entreabría los labios sólo para pasarle la lengua de plano. Le comencé a pasar la lengua por su ano en forma circular, introduciendo la punta de mi lengua y jugando con ella, le chupaba para volver a meter la lengua, humedeciendo y dilatando, luego ella se introdujo dos dedos al tiempo que humedecía la punta de mi polla. Fue bajando lentamente hasta empalarse por completo, nos movíamos como salvajes, ella inclinada y yo sobre su espalda tomando con ambas manos sus nalgas subiendo y bajando para dirigirle los movimientos y mientras ella se acariciaba.
-Tirate para atrás,me pidió; Recliné parcialmente la butaca, se recostó sobre mi pecho y levanto las piernas hacia  adelante, apretando con fuerza con su mano en el medio, hasta correrse suavemente, al principio, hasta que gritó salvajemente  moviendose lateralmente  hasta quedar exhausta. Lentamente se levantó, humedeció  una servilleta  con cerveza limpió  mi polla y la puso entre sus tetas, masturbándome con las dos simultaneamente o con un movimiento de vaiven entre una y otra. Empecé a gemir, me voy a correr, le dije, y en ese momento puso la boca en mi glande y comenzó a succionar y lamer mientras subía y bajaba las tetas en mi polla completamente cubierta... me vacié a borbotones sintiendo que los riñones se me iban por el conducto, me miró mientras se relamía tragándose todo... quedé desencajado, Tamara cogió su ropa se fué al baño mientras que yo intentaba recomponer la mía. 
Bajamos en Rio y cuando nos dirigíamos a la terminal puso en mi mano un papel que guardé en mi bolsillo. Me ofrecí a llevarla pero me dijo que su hermano la esperaba, nos dimos un casto beso de despedida.
Mientras me acomodaba en el coche que me llevaría a mi casa saqué el papel y decía.
"Xavi, gracias por traerme y hacer realidad mi fantasía, me gusto el sexo contigo.¡ Que tienes que hacer el primero de año que ya no seré mas virgen,? llámame este es mi movil........"

lunes, 26 de diciembre de 2011


Ese 22 de diciembre  aterrizamos en Moscú cerca de las cuatro y media de la tarde. Teníamos que pasar la noche para retornar al día siguiente, que con la escala que debíamos hacer en Paris a la media noche del 23 estábamos de vuelta. Todos los de la tripulación teníamos prisa  por volver y pasar la navidad con nuestras familias. Cuando aún no habían descendido todos los pasajeros tuvimos la mala noticia. El aeropuerto cerraba sus operaciones por temporal y  se pronosticaba un mínimo de 48 horas. Es decir que estábamos 2 tripulaciones, de la misma compañía, 28 personas varadas a la espera de la apertura del aeropuerto.
Nos trasladamos a 2 hoteles ya que la reserva que la empresa tiene  es para la tripulación entrante.
Pese al mito popular,  las tripulaciones no latinas difícilmente  generan relaciones sociales, los cambios continuos  a diferentes trayectorias hacen difícil el entablar una relación social con los sobrecargos o las auxiliares de a bordo. Con suerte con el segundo de a bordo y el mecánico podíamos tener la posibilidad de coincidir en otros vuelos.
Sólo el segundo de a bordo y yo teníamos los números de las habitaciones de la tripulación en caso que se presentara alguna novedad de urgencia.
Así que el quedar a cenar a una hora no necesariamente significa que todos estemos juntos y que nos sentemos en las mismas mesas.
Luego de una cena con muchas caras largas, me fui al bar del último piso a tomar una copa antes de irme a dormir, había poca gente a esa hora y  en la penumbra distingo a Roswitha una auxiliar de abordo alemana con la que había compartido algún trayecto transoceánico. Muy eficiente en su tarea y, por supuesto absolutamente aséptica y sólo con un trato profesional.
Me acerqué con mi copa, estaba sentada en una suerte de mesa alta y circular con sólo dos taburetes.  - Hola Roswitha ¿puedo?
-        Si comandante tome asiento.
 Hablamos de la mala suerte de tener que pasar navidad tan lejos de casa y rodeado de desconocidos, del trabajo y las horas acumuladas, de las anécdotas de otros vuelos, la botella de vodka que nos habían traído disminuía lentamente. El alcohol  la fue volviendo un tanto mas locuaz y sensible, me  contó que era madre soltera  con un hijo de dos años con el cual no iba a pasar la navidad, y en un momento le enjuague los ojos mientras silenciosamente sollozaba.  Es difícil el consuelo en esas situaciones porque arrastraba mi propia historia,  mi matrimonio no era nada mas que compartir una cama cada tanto, sin  poder compartir con mis hijos  los momentos mas importantes. No tenía lo que se dice un ánimo festivo.
Nos levantamos para dirigirnos a nuestras habitaciones 
En el ascensor ambos intentamos apretar el  diez, permanecimos en silencio hasta llegar a nuestro piso, y luego al bajar intentó sacarse los zapatos
– Son nuevos y me revientan los pies. Pero al hacerlo trastabilló viniéndose hacia delante,  pude sostenerla  con un abrazo forzado. Quedó apretada hacia mi y sentí sus lágrimas en mi mejilla – No me dejes sola esta noche por favor. Le sujete con una mano la barbilla y  le di un beso que fue el inicio de ponernos como una moto, la empujé contra la pared mientras nos comíamos las bocas. Le solté el pelo sujetando la cabeza desde la nuca con mis dos manos mientras sus cabellos se escurrían  entre mis dedos, se desprendió la camisa de su uniforme, al tiempo que sacaba del bolsillo de mi chaqueta la tarjeta. Ingresamos a los tropezones  sin desprendernos uno del otro, cayendo en la alfombra…- déjame ir al baño… se levantó y en el espacio de luz del baño … su silueta   dibujaba su cuerpo con unos senos pequeños y un trasero muy bien proporcioados. Se abalanzó sobre mí y mientras nos besábamos entremezclando nuestras lenguas, me aflojó el cinturón, desprendió el botón del pantalón y bajó el cierre.
La puse boca abajo mientras le masticaba suavemente la piel de la nuca, sintiendo que se erizaba, le besé los lóbulos de las orejas, mientras que con una de las manos le acaricié las nalgas, succioné y mordí suavemente sus orejas. Bajé por la espalda mordiendo y pasándole los labios por la columna rumbo a sus nalgas, me ocupé de los dos hoyuelos en la parte baja de la espalda, le pasé la lengua y los labios….se dio vuelta para ponerme boca arriba mientras agarraba mi polla endurecida y descendía su cabeza hasta meterla dentro de su boca, pasando la lengua por arriba y por abajo, alrededor de del capullo,  metiéndose los testículos en la boca, hasta que me dí cuenta que estaba a punto de correrme en su boca… la levanté la hice cambiar de posición y me entretuve lamiendo y sorbiendo sus pezones, mordiendo con un poco de presión hasta sentir su quejido en el límite del dolor….bajé por su coño depilado  con mis labios  tomé los suyos, mi labio inferior  pasaba lentamente por la parte baja de por su pequeña prominencia que se endurecía con las caricias, le metí la lengua luego lamí su clítoris: me sujetó  la cabeza moviendo frenéticamente su pelvis, le introduje un dedo hasta el fondo, luego le siguió otro y otro mas, le frotaba la pared superior sintiendo que comenzaba con un sonido ululante primero muy suave para después aumentar de volumen. Movía la pelvis de una manera casi violenta y comenzó a correrse en mi mano y en mi boca en un chorro continuo, era un verdadero manantial, tenía la mano y la cara empapada y seguía…-por favor seguí, seguí no te detengas no te detengas, así hijo de puta, trátame como a tu puta, ahora  follame, métela hasta el fondo…follame mas fuerte…  hazme sentir bien hasta el fondo,  rompeme el coño en dos…le mordía los pezones, me dio un empujón dejándome boca arriba y empezó una danza infernal con la pelvis  mientras se corría, mojando mi vientre y mis muslos… no te corras aún…por favor no te corras… pasó una pierna por arriba de mi cuerpo quedando con las dos piernas para el mismo lado y siguió moviendo su pelvis de manera circular y luego lateralmente… toma hijo de puta… tom…., ¡no dios otra vez!…y nos corrimos los dos,  quedamos exhaustos  acostados  tomando resuello, traspirados con un olor a sexo que colmaba el ambiente.
Desperté excitado, estaba soñando que me chupaban la polla, pero no era un sueño ahí estaba Roswitha chupando mientras tenía sus dedos dentro de su coño… como me gusta follar, fóllame de atrás, me puse de pié acercando sus caderas al borde de la cama y penetré su coño empapado, estaba tan lubricada que casi no sentía el roce, al instante se corrió nuevamente mojando la cama y la alfombra, me seguí moviendo mientras que le introducía lentamente un dedo en el culo.
-Por que os gusta a vosotros los españoles follar por el culo, no me gusta, me duele.
-Concéntrate solo en tu placer, acaríciate,
Dejé adentro la punta del dedo hasta que disminuyó la presión de su esfínter interno, y recién comencé a mover, lentamente el dedo para  adelante y atrás; cuando noté que estaba mas receptiva  le puse otro dedo mas, comenzó a mover la pelvis más rápido… hijo de puta… que  placer.. que me das…ostia… lo tengo por triple… le introduje el tercero… métemelo ya, ahora que me voy a correr…le introduje lentamente la polla mientras ella se introducía los dedos… no por favor…no, me corro… métela hasta el fondo muévete por dios… y sus gemidos guturales otra vez se transformaron en un largo grito.

El teléfono… abrí los ojos sin saber donde estaba, Roswitha estaba arriba de mi brazo, retire suavemente su cabeza, y contesté.
-Hola quien es
-Comandante son las tres de la tarde, avisaron que mejoró el tiempo tenemos que volver todos como pasajeros del vuelo hasta Paris. Vamos a llegar para navidad. Otra cosa, no  podemos encontrar a Roswitha, estamos preocupados, hicimos abrir la habitación y no durmió en su cama, pero está su equipaje, no sabemos que hacer. El encargado de vigilancia del hotel quiere hablar con ud. ahí sube va a su habitación…..

martes, 20 de diciembre de 2011


En el pueblo las navidades se festejaban visitando los belenes de los parientes y amigos y cantando  villancicos, esas mismas canciones que prolongados en el tiempo cantaban los abuelos a nuestros abuelos. Se recibía con pastas y refrescos a los niños, orujo, algún vino espeso y algunos bocadillos  a los grandes.

Gabriela era la madre del amigo de mi hermano, viuda a los 28, era una de las mujeres mas apetecibles  del pueblo.

Estábamos en su casa, era el atardecer y los crios bebian chocolate caliente.  
–Anda Xavi a ver si me das una mano que tengo que subir unas cajas al altillo.

Al altillo se subía afirmando una escalera a la pared posterior de la casona.

-        Mira que son pesadas, así que subo primero y tú me las alcanzas.
Subió unos cuantos escalones, cogí la primera caja  e iba subiendo apoyandola en los peldaños. Cuando levanté la vista ví por debajo de su vestido sus piernas morenas y sus nalgas torneadas y voluminosas, cubiertas por unas braguitas que poco sostenían de esa carne que parecía desbordar. Quedé fulminado y absorto en la contemplación de esa revelación, cuando sentí su grito.
-        Chaval que coños estas mirando niño pásame esa caja antes que se caiga.
-        Si Gabriela ya te la alcanzo.
Gabriela siguió subiendo hasta alcanzar el altillo, se introdujo mientras recibía las cajas que le alcanzaba. Cuando subí la última ingresé al altillo y ví que ella  ordenaba las cajas en un estante.

-        Eres un demonio chaval, así que me mirabas debajo de las faldas, que nunca viste unas bragas puestas?¿cuantos años tienes?, ahora bajamos los adornos de navidad y el belén.
-        Dieciseis. Dije balbuceando

No podía hablar, sentía mi cara ardiendo del rubor y lo único que atiné fue  abrazarla para pedirle disculpas por mi osadía, pero al hacerlo tropezó hacia atrás, cayendo ambos en un viejo colchón semienrollado. Mi cuerpo entre sus piernas y mi cara arriba de su par de tetas.
-        Que haces, pequeño degenerado, me agarró de los pelos con fuerza levantando mi cabeza, al tiempo que me cruzaba la cara de una cachetada.
-        Perdón Gabriela, tropecé.
-        Me tenía de los pelos  acercando mi cara a su escote. Así que quieres espiar a las mujeres, yo te voy a enseñar.
Puso mi cara entre sus dos pechos, al tiempo que soltaba unos botones de de su vestido. Yo no podía reaccionar, por un lado el dolor del tirón de mis cabellos, por el otro sentir mi cara, mi boca acariciando esa piel morena de sus pechos… empecé a desesperarme y comencé a besarle, buscando avidamente  sus pezones para succionarlos, buscando que alimentaran mi desazón, sintiendo como se  endurecían en mi boca.
-        Mira lo que me obligas a hacer chaval…
Siguió abriendo los botones de su vestido, mientras yo  intentaba abarcar su pecho con dos manos, succionando, buscando  la leche extinguida. Al llegar abajo con su mano tocó el frente de mi bragueta, desbotonando el pantalón, metiendo la mano hasta alcanzar la dureza de mi polla que latía.
Me tomó con una mano mientras que lentamente comenzó con un movimiento oscilante masturbándome profundamente, cambiando los movimientos. Luego comenzó a bajar mi cabeza que iba dejando un reguero de saliva en su piel, su ombligo… se bajó las braguitas y de pronto colocó mi cara entre sus pelos negros ensortijados.
Con la lengua chaval, saca la lengua, para arriba y abajo…. Si así….con la punta no con toda la lengua… si, seguí así… meteme un dedo… si … hasta el fondo, muevelo… no lo saques del todo…. por lo que mas quieras, así, mete otro dedo….ahhh como lo haces de bien chaval…
Estaba alucinado por el aroma de su sexo, nunca había olido nada que me hiciera sentir tan embriagado, tenía la lengua endurecida por el esfuerzo desacostumbrado. Dirigía mi lengua hacia su clítoris, la lamía como si en ello se fuera mi vida.
Sentía su coño empapado, levanté la vista y tenía los ojos cerrados mordiendo  su labio inferior, colorada la cara, jadeando.
Asi, asi… chaval… que bueno… no no cambies el ritmo… lame con un movimiento circular..si….asi….ahora lateralmente no aflojes la presión, no no pares… no te detengas… noooo.. mordía la palma de su mano derecha al tiempo que movia la pelvis dirigiendo sus movimientos con mi lengua. De pronto se detuvo, me agarró la cabeza subiendome y buscando mis labios, besandolos con deseperación… - abre mas la boca chaval, que hoy te voy a enseñar a besar bien, hoy te voy a enseñar como se porta un hombre. Me bajó con ambas manos el pantalón al tiempo que deslizaba sus manos por mis nalgas y se ponía en posición abriendo las piernas para que la penetrara, me atrajo hacia ella hasta sentirme en el fondo,  con ambas manos me subía y bajaba, moviendo las caderas de manera circular. Subía mi pelvis como intentando sacar mi polla del todo y con las piernas me atraía, con la mano mojada por sus propios jugos fue buscando mi ano y comenzó una caricia alrededor del orificio, yo estaba en la gloria, por arriba me besaba devorando mi lengua, el contacto de nuestros sexos en un movimiento perpetuo y su dedo que lentamente se introducía en mi ano, circularmente, hacia adentro, moviéndose mas adelante y diooooosss, mi cerebro discurría en borbotones dentro del sexo de ella que jadeaba y gritaba corriéndose en un chorro que mojaba mis muslos….

¡Me queréis explicar que coños pasa aquí!… 
la voz de mi madre, asomada al altillo, me hacía descender al séptimo infierno mientras intentábamos cubrir nuestras desnudeces.